Usted tiene…La Última Palabra

Ni una pluma

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

“Hace un año que yo tuve una ilusión, hace un año que hoy se cumple en este día”, dice la letra que popularizó Antonio Aguilar. Y muy bien queda la frase para este domingo 1 de diciembre que se celebra el primer año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Es innegable que en el fondo los treinta millones de mexicanos que votaron por él, en el albergaban la ilusión de ver un cambio, quizá algunos no estaban del todo convencidos por la persona y ejercieron su voto a favor de él, por coraje o hartazgo contra los otros partidos, pero en última instancia llevaba la manifestación de un cambio.
A un año, es difícil realizar una evaluación del Gobierno en turno, pues solo representa un dieciséis por ciento del tiempo que durará la administración, y obvio que el primer año es de acomodo, de planeación y sentar las bases para los restantes cinco.
Aun así, es obvio que las evaluaciones se harán, y el resultado que presenten dependerá de los criterios que usen para hacerla. Por lo tanto habrá opiniones de “todos colores y de todos sabores”, desde las que van de un extremo positivo y triunfalista, hasta los que van al dramatismo de presentar una visión fatalista.
Quizá un parámetro que nos pueda orientar sobre si la población está desilusionada o aprueba la manera de gobernar de este Gobierno, sean las diversas encuestas del nivel de aprobación. En este sentido hay muchas y de diversas empresas o medios de comunicación, y no todas coinciden en los números quizá por las diversas metodologías usadas o incluso, por la posible manipulación que se pudiera dar.
Para darnos una idea de los resultados de estas encuestas, Consulta Mitosky le da una aprobación del 57.4 por ciento; el Financiero con un 68%; el Universal con un 58% y México Elije con un 52. Sin embargo, el foco de análisis no está en el número, sino en la tendencia.
En este sentido la noticia es que la tendencia que muestran las diversas encuestas es que la caída no ha sido tan significativa o dramática, a pesar de todas las crisis que enfrentó: el desabasto de gasolina, los 135 muertos por la explosión en una toma clandestina en un ducto en Tlahuelilpan, Hgo, la renuncia del Secretario de Hacienda, el tema de poner orden en la compra de medicamentos, la captura fallida del “Chapito” o la masacre de los LeBarón; el saldo final no es una baja drástica, como lo indica Consulta Mitosky, al pasar de un 63% de aprobación a un 59%.
Viendo así los números, como solemos decir, le salió barato, es decir, se esperaría un bajón más fuerte. Varias explicaciones se pueden dar a este fenómeno, pero dentro de todas las respuestas, quizá una muy lógica es que la gente sigue confiando en él.
La respuesta que en lo personal encuentro, es que la gente ha percibido un cambio en la forma de gobernar de parte del Presidente, algo nunca antes visto, formas tradicionales que a los mexicanos nos habían hartado. Es cierto que estas formas no bastan, pero sí son importantes para que la gente siga confiando, y más cierto es que ahora tendrá que acelerar en temas fundamentales como la economía para recuperar terreno.
Así las cosas, usando la frase de “Tin Tan” que dijo el presidente en su toma de posesión, habrá que decir que en este primer año a este “ganso” no le quitaron ni una pluma, habrá que esperar que no se canse y siga con buen paso.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Goebbels
Al jefe de campaña de Adolf Hitler; Joseph Goebbels, quien fue clave en el ascenso de Hitler al poder se le atribuye la siguiente frase: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. En sentido estricto no debería ser así, pues bastaría que las personas tuvieran un pensamiento crítico para descubrir la falsedad y rechazarla.
Desgraciadamente la mayoría de la gente nunca hace un ejercicio para cribar lo que le dicen, unido a que muchas veces creer una mentira le conviene a la población. Por ejemplo, es bueno creer todo lo que dicen de la corrupción, pues eso hace que tengamos pretexto para justificar que nosotros también lo hacemos.
El otro problema es que en países como el nuestro en el que la realidad supera la ficción, y hemos visto toda clase de atrocidades y el más variado catálogo de corrupción, lo más fácil es creer cualquier noticia que haga referencia a esos temas.
En el pasado debate hubo una serie de acusaciones de uno hacia otro candidato. Si uno dice que hizo o logró algo, el otro lo desmiente. Cómo creerle a Meade cuando dice que Andrés Manuel tiene tres departamentos y no presenta pruebas contundentes, basta sacar una hoja que parece una escritura.
Anaya mintió cuando dice que la gestión de AMLO los secuestros crecieran 88%, al verificar los datos se encuentra las cifras oficiales delictivas del 2000 al 2005 y encontró que Andrés Manuel bajó el número de secuestros en la capital, de hecho en este mismo periodo de tiempo, la tasa de secuestros por cada 100 mil habitantes en la Ciudad de México se redujo un 27.22%.
Otro ejemplo es la frase falsa de Anaya, respecto a que en el Salvador la amnistía aumentó el número de homicidios. Falso también cuando dijo que en el gobierno de Andrés Manuel al frente de la Ciudad de México, las inversiones cayeron 40% y que los secuestros crecieron 88%.
En fin, si revisamos el primer debate encontramos una serie de datos y dichos que caen en lo que comúnmente llamamos mentira, lo cual resulta muy grave pues no estamos hablando de un programa donde fueron invitados, sino de un evento oficial del Instituto Nacional Electoral.
En este sentido, es urgente que se regule este aspecto pues de seguir así corre el riesgo de que pierda credibilidad y se convierta, como solemos decir, en una verdadera pachanga, que nadie quiera ver. La cuestión no es muy difícil, basta que se diga que todo lo que se diga y no se cuente con pruebas suficientes se castigará.
Así las cosas, urge que el INE se ponga las pilas y no permita más mentiras en las campañas. Obvio que no se vayan a poner “Broncos” y pidan que les corte la lengua a quien mienta, no vaya ser que tengamos un presidente mudo el próximo sexenio.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Se la creen
Esta semana el Grupo Reforma publicó la encuesta de abril, lo primero que exclamé fue: “esta película ya la vi”. Así como están los números: López Obrador 48%, Ricardo Anaya 26, Antonio Meade 18%, Margarita 5% y el Bronco 3%; me recordó inmediatamente los resultados de la elección para Gobernador de Nuevo León en el 2015, en los cuales ni sumando los votos PRI (23.77%) y PAN (22.52%) alcanzaban a Jaime Rodríguez (48.86%).
Obvio que esta fotografía es momentánea y puede cambiar de aquí al 1 de julio, pero siendo honesto, a mi parecer, es muy complicado que pierda esa ventaja, por más que sus adversarios repitan que hay muchos indecisos y que la verdadera encuesta es la del día de la elección.
El caso que hoy vivimos a nivel país es, en esencia, el mismo. La gente va aplicar el voto de castigo, es decir, por hartazgo del sistema, muchos le van dar el voto a Andrés Manuel. A tres años de la elección en Nuevo León la conclusión es clara, muchos no votaron por la persona de Jaime Rodríguez Calderón, votaron para castigar al PRI y al PAN.
La situación es semejante, pues al preguntarles a los encuestados: “En estas elecciones, ¿qué es más importante para usted?”, el 59% responde: “Sacar al PRI del gobierno”. Por lo mismo, me atrevo a pensar que López Obrador pudiera tener un 30%, como pasó en el 2012, pero ese 18% son personas al que el enojo y el fastidio los arrastra a darle su sufragio.
El problema de esta situación es que el “apego” hacia el candidato, de quienes lo favorecieron con el voto de castigo es muy débil, de tal forma que al llegar al Gobierno, a la primera de cambio se le voltean y se sienten decepcionados. Así sucedió en Nuevo León, por más que haga el Gobierno Estatal, bastan unos pocos escándalos para rechazarlo.
El otro problema es que para alentar el voto de castigo, crean una especie de “fantasía” de que lograran poner en orden todo de la noche a la mañana, más aún, que harán pagar su culpa a todos los corruptos. Acá en Nuevo León era ver a Rodrigo Medina en la cárcel, cosa que por la razón que sea no sucedió.
Se presentan como un Mesías que trae la salvación, pero se les olvida que a los Mesías, por lo general, los crucifican y que él único que sé que resucitó fue Jesucristo, los demás terminan en la tumba.
Pensando en cuando asumen el poder, el problema de pensar que fue tu persona la que ganó y no el voto de castigo, es que como decimos “se la creen” y actúan desde otra perspectiva muy diferente, pensando que el 48% está de su lado, cuando en realidad no es así.
Así las cosas, este tema es bueno que lo estudien los asesores del PEJE, especialmente su coordinadora Tatiana Clouthier, quien parece le ha dado la estabilidad emocional que requería, para que ponga los pies en la tierra y entienda que muchos no votarán por su persona y no se la vaya creer como le pasó al Bronco.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Mal Parado
Cuando la mamá toma una decisión con respecto a uno de los hijos, por ejemplo, pone un castigo o niega un permiso, y la pareja, por no estar de acuerdo, lo defiende y le quita el castigo o le da el permiso; es obvio, que le resta autoridad y muy fácilmente el hijo la desafiará o la tratará de injusta.
Pensemos en otro caso donde la comisión de árbitros de futbol determina que uno de ellos se equivocó en un partido y afectó gravemente al equipo perdedor. Lo ideal sería que anularan el partido, pero imagínese el problema que habría. Imagínese si ese árbitro fuera el único y tuviera que seguir “pitando” los demás partidos. Obvio que todo mundo lo descalificaría y, muy seguramente, lo atacarían y desafiarían; le pierden el respeto.
Con las debidas proporciones, algo parecido le va pasar al INE, pues el TRIFE anuló su decisión de no permitir la candidatura al “Bronco”. Lo ideal sería que entrara otro árbitro, pero en este caso, no se puede. Por lo mismo, queda muy mal parado ante un proceso electoral de por sí complicado y con gran duda sobre la objetividad del Instituto.
Al igual que en el caso de la mamá o del árbitro, todo mundo lo va desacreditar o desafiar. Con qué autoridad va poder tomar decisiones, si ya el Tribunal dijo que actúan mal. En palabras coloquiales: “lo deja muy mal parado” y con muy poca credibilidad.
No voy a defender a los candidatos independientes, pero desde que inició el proceso se los advertí, en este mismo espacio, la problemática que representaba la aplicación. Era poco transparente y no había certeza o transparencia al tomar la decisión de rechazar un apoyo.
Yo mismo hice la prueba, a petición de un amigo, recabé alrededor de 20 firmas que me sirvieron para conocer la famosa aplicación. Al poco tiempo, me llama esta persona y me dice que aparecen rechazadas cinco, ¡por ser falsas! Mi respuesta inmediata fue que me dijera los nombres y yo iba a pedírselas otra vez. La respuesta fue que el INE no informaba a los auxiliares el nombre, simplemente cuántas tenían inconsistencia.
Si así lo hicieron con el millón doscientos que le quitaron, pues es obvio que existe muchísimas dudas sobre la objetividad del Instituto. Más aún, si no da la oportunidad de revisarlas a detalle, pues no hay certeza jurídica de que esté haciendo bien su trabajo.
Además, el otro problema grave, es que cualquier persona podía solicitar un ID de auxiliar para meter firmas. Era muy fácil que, alguien con dolo e intención de dañar, metiera credenciales falsas o fotocopias. La aplicación debió haber previsto cómo evitar cualquiera de estas situaciones pero no lo hizo.
Así las cosas, lo ideal sería cambiar de árbitro, pero como no es posible pues entramos a un proceso electoral con un árbitro desacreditado y con baja credibilidad. No me quiero imaginar si alguno de los candidatos ganan por muy poco margen, muy fácilmente se va desatar el tigre, pero tristemente es el INE el que lo provocó.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

No se juega
Desde las 10 de la noche de aquel 2 de julio del año 2000, comenzó a circular una “leyenda urbana” en nuestro país. Palabras más, palabras menos, la idea era que varios gobernadores del sur del país, entre ellos José Murat y Roberto Madrazo, al recibir la información durante el día de que las votaciones no le favorecerían al PRI, iniciaron a moverse para un posible boicot a las elecciones para declararlas nulas.
Según este relato, el Presidente Enrique Zedillo Ponce de León (escribo su nombre completo porque como siempre lo he dicho me parece que ha sido uno de los mejores presidentes de las últimas décadas), salió a las 10 de la noche a declarar el triunfo de Vicente Fox, cuestión que dejó sin oportunidad de maniobra a los priístas para “armar” un posible fraude.
Independientemente de ser o no verdad esta “leyenda”, algo que sí evidencia fue la postura del presidente en turno para respetar y no manosear las elecciones respetando la decisión que el pueblo dictó en las urnas, y evitar así, cualquier conflicto postelectoral que evidentemente corría el riesgo de volverse un estallido social.
En palabras actuales de López Obrador, el presidente Zedillo no soltó al Tigre, por el contrario lo amarró muy bien. La pregunta hoy día es si Peña (ustedes, amables lectores, concluyan porque escribo solo su primer apellido) va tener el valor de parar cualquier intento de fraude electoral que pudieran intentar los priistas.
Al respecto hace unos días empezó a circular un video donde Víctor Trujillo, en su papel de Brozo, retaba al presidente a ni siquiera intentarlo: “Deja te digo Henry, Enrique… ya se va acabar tu sexenio…si no pudiste tener una administración digna… por lo menos danos una salida digna de esta asfixia que estás llevando al país, por lo menos ten esa buena cuna… váyanse dándole al país esa posibilidad de tener una salida donde haya camino, olvídate ya de tu candidato que cada día lo hunden más”.
Remata diciendo: “Les va llegar la desesperación y van a empezar a hacer cosas todavía más irresponsables de las que han hecho… un poco de coherencia, un poco de templanza, si tuviste que plagiar un examen para poder tener tu título ni modo, es parte de tu historia universitaria, pero si te quieres plagiar la poca paz que queda en este país… un poco de decencia, un poco de vergüenza para que ustedes se vayan lo más discretamente posible, sin hacer ruido… sin causar pánico en las calles, no sé les vaya a ocurrir… un fraude, acuérdate que el país no es el Estado de México, ni Coahuila… con el país no se juega”.
Así las cosas, como siempre lo he dicho, hay que lograr llegar a ser… hay que aprender a ser… pero más importante hay que aprender a dejar de ser… Ojalá Peña siga el ejemplo de Ernesto Zedillo y reconozca el triunfo de la oposición, que es lo más probable que suceda.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rabágo

Garante
La semana pasada se anunció que Jaime Rodríguez Calderón y Armando Ríos Peter no reunieron la cantidad de firmas requeridas para ser candidatos independientes a la Presidencia de la República. Sorpresivamente, la que iba más abajo, Margarita Zavala, sí cumplió con lo pedido por el INE, aunque también cayó en irregularidades, pero sí sumó las 866,593.
Lo primero que llama la atención son los criterios diferentes que se están aplicando, pues si el castigo es por las firmas con inconsistencia, pues Margarita también las presentó, los tres deberían ser castigados. Esto genera la sospecha de que la esposa del expresidente Calderón, esté siendo beneficiada.
De ser así, la lógica indicaría que todo esto está orquestado por el Gobierno Federal, que ya desesperado busca a toda costa subir a su candidato el priista José Antonio Meade. No se necesita ser muy inteligente para darse cuenta que dejar a Margarita tendría el objetivo de restarle votos al candidato panista, Ricardo Anaya, y con eso colocar al candidato tricolor en un segundo lugar, y quedar así la contienda entre dos solamente.
Además, bajando al Bronco y a Ríos Peter, ya no fraccionan tanto el voto y, quizá, le apuestan a que los votos de estos se conviertan en voto útil para que no llegue Obrador. De esta forma la contienda sería entre cuatro, quedando claro que Margarita estaría en las boletas para restarle a Anaya.
Resulta, pues, lamentable que el INE esté actuando de esta manera, inclusive en el caso de que tenga razón, la forma en que ha conducido el proceso de los independientes es de fallas e inconsistencias que dejan muy mal parado a un instituto que debe ser garante de la democracia.
Cómo es posible que durante todo el proceso haya validado las firmas, todos fuimos testigos de cuantas aparecían validadas, y de repente ahora salen con la novedad que hicieron una segunda revisión y quitaron muchas que tenían inconsistencias.
Estoy de acuerdo que muchas veces, “pensar mal” no es el mejor camino, pero en este caso por más que se quiera defender el punto, es innegable llegar a la conclusión que detrás está “la mano que mueve la cuna”, y lo más probable es que sea el Gobierno Federal.
Así las cosas, no queda la menor duda que Peña Nieto hará todo lo posible para ganar las elecciones cueste lo que cueste, sin importar usar las instituciones. Aunque siendo honesto, al ver hoy la encuesta del Financiero, en la que Obrador aventaja con 18 puntos a su más cercano competidor, parece ser que esto es irreversible.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

El “Ganón”

A tres meses y medio de la elección presidencial los números no varían, en el primer lugar de la carrera sigue firme López Obrador, en el segundo se mantiene Ricardo Anaya y en un triste tercer lugar, a pesar de todo los intentos por levantarlo se encuentra Meade.
Las estrategias de los priistas y los panistas en las últimas semanas, en lugar de debilitar el “PEJE”, lo han catapultado a tener más del 40% en las encuestas de esta última semana. Cuestión que dista mucho del pronóstico que hace meses se apuntaban a una elección extremadamente cerrada.
Nadando de muertito y poniéndose de espectador, Andrés Manuel ha sido el más beneficiado de los pleitos, dimes y diretes que el PRI, apoyado por el aparato gubernamental, lanzó contra Ricardo Anaya acusándolo de lavado de dinero y en última instancia de enriquecimiento ilícito.
La lógica indicaría que el PRI se lanzó con todo contra el panistas para bajarlo a un tercer lugar, y dejar así a su candidato Meade enfilado a pelear contra el puntero de Morena. Pues si esa era la intención, erraron gravemente, pues es cierto que Anaya perdió algunos puntos porcentuales y sobre todo detuvo su crecimiento, pero esto no benefició en nada a Meade que no subió en las encuestas.
Las mediciones de la última semana muestra que el panista se sitúa en un 25%, con una tendencia a la baja, pues ya se situaba entre 26 y 29; mientras que Meade se mantiene entre un 16 y 20%, sin tener una tendencia a crecer. Lo esperado hubiera sido que esos tres o cuatro puntos pusieran a Meade a la par del panista, pero la sorpresa es que no los atrajo, sino se fueron con el oriundo de Macuspana que ya presume una ventaja de hasta 15 puntos.
Sinceramente el golpe asestado contra Anaya fue certero y aunque no lo ha mandado a la lona, lo dejó muy “tocado” y con pocas posibilidades de levantarse. La cuestión es que dejó una duda muy grande en el electorado sobre su honestidad, y aunque pruebe o diga lo contrario, incluso si no fuera cierto, va ser muy difícil quitarse ese lastre.
La otra hipótesis posible es que todo este show mediático haya sido preparado por el PRI-Gobierno que, viendo que ya está fuera de la competencia, prefiera pactar con López Obrador en lugar de con Anaya, pues no hay que olvidar que hubo una fractura entre Peña y el panista cuando era presidente del partido por no darle el triunfo en Coahuila el año pasado.
Así las cosas, el “ganón” resultó ser el tabasqueño que ahora sólo tiene qué hacer una cosa: “no hacer nada”, sí leyó bien, simplemente esconderse, no abrir la boca de más, no engancharse en pleitos, mantener un perfil bajo para enfilarse a ganar las elecciones. A mi parecer, sólo una catástrofe haría que perdiera la Silla, aunque, como siempre lo he dicho, en la política todo puede pasar.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Morena

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Todo mundo está de acuerdo que las elecciones en México hoy no las puede ganar un partido solo. Por ello la estrategia ha sido formar coaliciones: Todos por México (PRI, Verde y Panal), Juntos Haremos historia (Morena, PT y PES), Por México al frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano).
De 9 candidatos que pudieran presentar los partidos se ha reducido a 3, si no hubiera la figura de candidatos independientes, este sería el escenario del próximo 1 de julio. Cuestión que es novedosa, pues en la últimas elecciones hemos tenido 5 o más candidatos de los partidos políticos.
La idea de coalición es tan clara, que los 3 candidatos que lograron juntar las firmas ciudadanos para participar desde la trinchera independiente, han manifestado la necesidad de unirse o su fuerza se verá dividida. Quizá los intereses o el propio “ego” no permite llegar a una coalición.
Sin embargo, estas coaliciones formales registradas ante la autoridad electoral ya no es suficiente, hoy los candidatos tienen la tarea de ir uniendo a grupos políticos, personajes claves, instituciones sindicales, grupos ciudadanos.
De todos los precandidatos, a mi parecer, el que mejor ha realizado su trabajo en esta tarea es Andrés Manuel López Obrador. Ha sido hábil para ir logrando establecer nexos con gente que anteriormente no eran sus simpatizantes.
Ejemplos sobran, ha logrado por ejemplo que Tatiana Clouthier, hija del gran líder moral del PAN, el gran Maquío, se sume a su proyecto; convenció a Germán Martínez Cázares, quien fue presidente del Partido Acción Nacional, ya está incluso en la lista de senadores plurinominales de la alianza Juntos Haremos Historia; hasta Manuel Espino, uno de los más férreos detractores de AMLO en el 2006, ahora lo apoya y se ha unido a él.
Su habilidad de sumar de todos los sectores, lo llevó a incluir al líder minero Napoleón Gómez Urrutia, que ha sido muy cuestionado a nivel “grilla”, pero no han podido imputarle ninguna cuestión legal. Si lo vemos desde otra perspectiva, Napoleón representa a los perseguidos de los gobiernos priistas y panistas.
Así las cosas, Andrés Manuel López Obrador ha aplicado un principio al estilo del filósofo de Güemez, que se podría enunciar así: lo que suma no resta. Por ello, quizá no estamos ante una alternancia, sino ante un cambio del régimen, Morena es un partido de coalición, hay gente de derecha, de izquierda y de centro, luego entonces de llegar a la presidencia Andrés Manuel tendrá un gobierno de coalición de facto.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Espectador
Una de las cosas que más le criticaban a Winston Churchill, primer ministro inglés en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, era que cambiaba de idea fácilmente; la respuesta que les daba a sus detractores era: 1) “Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo”, 2) “Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”.
Obvio que no es una idea original, ya el filósofo alemán Inmanuel Kant, mucho tiempo antes, decía: “El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca”. Sin embargo, para los políticos, siempre será un buen tema para atacarlos.
Esta semana tuve la oportunidad de asistir a la reunión que sostuvo Manuel Andrés López Obrador con empresarios, en su gira por Monterrey. Lo primero que alcancé a percibir es que se ve muy seguro y tranquilo; a diferencia de las dos campañas anterior donde se veía no cómodo, agresivo o inmediatamente se prendía, ahora se ve que la está disfrutando.
Llamó mi atención, también, el hecho de que no hubo ningún filtro para preguntas. Cualquiera que levantaba la mano podía hacerla, lo cual es reflejo de esa seguridad y paz que trae.
A varias preguntas que llevaban jiribilla no las evadió o las defendió con el estilo anterior donde inmediatamente acusaba de un “compló” en su contra, sino usó la lógica. Por ejemplo, cuando le sacan el tema del plantón de Reforma en el 2006, en lugar de hablar del robo de la elección, simplemente dijo que fue una forma de contener y encausar el descontento social.
Independientemente del fondo de sus respuestas, que pueden ser o no creíbles, lo interesante es la forma más inteligente, más razonable y políticamente correcta. Inclusive, al tratar el tema de un posible fraude, simplemente dice que él se irá a su rancho y que quien desate al “Tigre” pues que lo contenga.
Es cierto que muchos pueden pensar que esto no es cierto, que simplemente lo hace por conveniencia e interés ante la elección; pero aun si así fuera, se está comportando de forma diferente, o en otras palabras está dejando de ser necio y por lo tanto, mostrando otra faceta.
No quiero decir con todo esto que sea la mejor opción, lo que constaté es que se está comportando de forma diferente, lo cual puede asegurarle mantenerse. Hay que recordar que siempre se ha dicho que principal enemigo del Peje, es el mismo Peje.
Así las cosas, acepto que me sorprendió su forma de presentarse y, hasta hoy, le doy el beneficio de la duda que verdaderamente ha cambiado; habrá que esperar si así se mantiene hasta el 1 de julio, de hacerlo creo que tiene muchas posibilidades de ganar, por lo pronto está de espectador de la carnicería Meade contra Anaya, lo cual le redituará positivamente a él.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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Por: Jesús Herrera

Qué necesidad
Estoy seguro que todos, más de alguna vez, hemos escuchado la frase lapidaria en la que se advierte que nadie puede estar sobre la Ley. Bien sabemos que esto dista mucho de la realidad que vivimos en nuestro querido México donde muchas personas no la respetan. Sin embargo, cuando son las instituciones públicas las que no lo observan, resulta más grave y peligroso.
Hace unos días el INE tomó la decisión que los precandidatos a cualquier cargo de elección popular tienen prohibido participar en debates, mesas de análisis, mesas redondas cuando sean invitados dos o más aspirantes, durante el tiempo llamado de intercampañas, es decir, del 12 de febrero al 29 de marzo.
Esto no quita que pueda ser invitado a debatir temas generales con académicos, investigadores, analistas, conductores, etc., claro que sin mencionar sus propuestas de campaña y tampoco haga llamados a votar por él o a no votar por otro candidato.
Por si las dudas, extendieron esta prohibición a realizar esos encuentros en redes sociales o por medio digitales. De hacerlo por cualquier medio, la sanción sería para los partidos y los candidatos y no para los medios de comunicación que lo trasmita.
Obvio que existen muchos argumentos para impugnar, como es el caso que el INE no tiene facultades para restringir la libertad de expresión; el hecho de que directivos de INE ya habían dados su aval para debates y mesas de diálogo en intercampañas, o simplemente que los debates deben ser libres y sin límites.
Independientemente que se lleve el caso ante la Corte para que se resuelva, el tema delicado es la actitud que toma un Instituto que no debería dar la menor sospecha de que tiene dobles intenciones o quiere favorecer a algunos y dañar a otros. Qué necesidad hay de enturbiar el proceso electoral.
La Ley electoral textualmente dice: “Los medios de comunicación nacional y local podrán organizar libremente debates entre candidatos”, y las únicas condiciones es que participen por lo menos dos candidatos de la misma elección y se establezcan condiciones de equidad en el formato.
Así las cosas, el hecho que el INE se ponga sobre la Ley, ya deja el precedente que este proceso electoral no ha empezado por buen camino, y en un país donde ya cualquier cosa nos hace dudar, pues esto no abona para nada a la democracia mexicana.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.