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Limonada

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

El Mar de los Sargazos se localiza en el Atlántico Norte y se conoce así porque alberga una gran cantidad de algas del género Sargassum, que por lo general flotan en la superficie gracias a unas vejigas llenas de gas. Es el único mar que no baña las costas de ningún país.

Hace siglos este mar constituyó un formidable escollo para la navegación a vela, inspirando con ello innumerables leyendas y mitos sobre las que posteriormente se crearon obras de ficción que ordinariamente lo pintaban como un terror.

Obvio que estas historias fueron acabando cuando las embarcaciones con potentes motores ya no se vieron afectadas para navegar.

Desde el año pasado, el mar Caribe, especialmente el más grande destino turístico de nuestra patria. Cancún, ha sido invadido por el Sargazo, creando un problema serio, que aunque no llegue a ser terror, si afecta el atractivo turístico de este lugar.

Es cierto que, a decir de los mismos hoteleros este fenómeno no ha impactado considerablemente, pues la oferta va más allá solo de la playa, además que este problema se agrava en determinados años. Sin embargo, no deja de ser un tema incómodo, pues el mayor atractivo de esta zona es su arena blanca y fina, que al verse llena de estas algas perdería esa peculiaridad que muchísimos turistas buscan. Además, el otro grave problema es que el sargazo se descompone o pudre muy fácilmente expidiendo olores muy desagradables.

Considerando lo anterior el problema no es menor, y es obvio que se necesita invertir recursos para limpiar las playas y encontrar la tecnología más apropiada para combatir esta “plaga”, pues incluso, retirarla en la arena no es lo mejor ya que se retiran juntos, y recordemos que uno de los riesgos de Cancún, como sucedió hace algunos años, es que perdió mucha arena, de hecho tuvieron que invertir para revertir ese problema, que también afectaba sus paradisiacas playas.

Como toda crisis o problema, para superarla habrá que convertirla en una buena oportunidad. Y lo interesante es que ya empiezan a surgir ideas creativas para ver cómo se puede utilizar el sargazo de tal forma que se financie su retiro de las playas.

Científicos del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, junto con empresarios, han empezado un protocolo para darle valor a lo que hoy se ve como un grave problema, entre ellos es usarlo para creación de tabiques para edificar casas, calentadores de agua, platos, vasos y otras cosas que pudiera fabricarse con esta alga.

Así las cosas, algunos ya han empezado a llamarla el “oro del mar”, sin embargo, todavía es muy pronto para cantar victoria, pero al menos resulta alentador que en lugar de quejarse traten de revertir la situación con inteligencia y creatividad. Total, como dice el dicho: “si la vida te da limones, pues haz limonada”.

Esta es mi opinión. Usted tiene La Última Palabra.

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