Lic. Francisco Sada Gómez…… Ilustre Jimenence………. En el olvido

Por: Dr. José Ascención Tijerina Flores

Es el licenciado Sada Gómez un Jimenence distinguido que desgraciadamente está olvidado por nuestra historia. Hoy nos ocuparemos de él.
Nació en Cadereyta Jiménez un 21 de junio de 1827, vio sus primeras luces en “la Hacienda la Purísima”, propiedad de su abuelo paterno en esta jurisdicción.
Fueron sus padres: Don Matías de Sada y Doña Guadalupe Gómez de Castro. Don Manuel de Sada y Doña Josefa Guerra sus abuelos paternos, Don Miguel Gómez y Doña María Rosa García abuelos maternos.
Fue bautizado en la iglesia de Cadereyta el día 24 de julio del mismo año imponiéndosele el nombre de Francisco Cirilo Tiburcio, su padrino de agua el Reverendo Juan Francisco Félix, Don Matías Sada y Gómez y Doña Tomasa Muguerza padrinos de brazos.
Terminada su instrucción primaria fue enviado a la capital de la Republica para llevar a cabo sus estudios de abogado.
Por los años 1844 a 1848 estuvo a la compañia de un hermano de su padre, el cura Don Joaquín Sada, que oficiaba en la parroquia de Tepoztlán de la ciudad de México.
Terminados sus estudios regresó a Monterrey por el mes de julio de 1848 a lomo de mula, aprovechando el viaje de algunos comerciantes a Monterrey.
Su capacidad de estudiante fue distinguida y el servicio para recibir su título que requería tres años, lo hizo en solo un año. Recibió su título en Monterrey un 12 de febrero en 1852 el cual esta signado por el Lic. Juan Nepomuseno de la Garza y Evia, Lic. José de Jesús Dávila y Prieto, Don José María Martínez (Oficial primero) y el Secretario Luciano Espinoza mediante el pago de 30 pesos ingresados a la Tesorería General.
Existe el caso curioso de que pasaron algunos días para que se le entregara el título porque Don Francisco no había llevado el papel correspondiente.
Poco tiempo después fue nombrado Juez de Letras de lo Civil y Criminal del partido de Villaldama en el departamento de Nuevo León con un sueldo anual de 900 pesos ordenado por el General Antonio López de Santa Anna entonces Presidente de México y dado en el Palacio Nacional un 17 de mayo de 1854.
Años después, cuando los señores Carlos y Manuel Sánchez Navarro compraron el “Marquezado de Aguayo”, un latifundio que comprendía gran parte de los Estados de Coahuila y Zacatecas en la cantidad de 400 mil pesos de plata prestados por una tía de éstos y cargados en bolsos a lomo de mula.
Fue llamado el Lic. Sada por los señores Sánchez Navarro para que los defendiera, pues cuando la intervención Francesa hubo terminado, el Gobierno les incautó el latifundio, el caso llegó a los tribunales del estado de Coahuila durando 7 años defendiéndolo el Lic. Sada y ganado el juicio.
Apeló el Gobierno en segunda y tercera instancia y “Don Pancho” volvió a ganar, pero pasaron el asunto a la Suprema Corte de Justicia y después de concienzudo estudio confirmó el fallo en favor de los Sánchez Navarro.
El entonces Presidente Porfirio Díaz llamó llamar al Lic. Francisco celebrando entre ellos una ventajosa transacción. Por los años 1880 a 1890 fue representante de su estado ante la Cámara de Diputados y Senadores de la República.
En 1865 fue condecorado por el entonces Emperador de México Maximiliano de Hasburgo con la presea Máxima de “Caballero de la Orden de Guadalupe”.
Contrajo matrimonio con la señorita Carmen Muguerza siendo sus hijos: Ricardo, Concepción, Francisco, Consuelo, María del Rosario, Alberto, Enrique, María, Carlos y Jesús.
El Lic. Francisco Sada fue socio fundador y abogado consultor de la cervecería Cuauhtémoc fundada en noviembre de 1890, habiendo sido el quien formuló las bases sobre las que inició sus actividades esta empresa.
Fundó en compañía de Don Eugenio Serrano la Hacienda “La Fragua” en la cercanías de San Juan Nuevo León, donde aún se puede admirar sus ruinas, fue unas de las haciendas más productivas de la región llegándose a considerar como “el granero” de la región, por su alta producción de maíz, frijol y principalmente caña de azúcar y piloncillo.
Murió en la ciudad de Monterrey en el año de 1892
Fue un ilustre Jimenece, lamentablemente ignorado y olvidado, pues no existe un recuerdo a su memoria y grandeza en monumento, escuela o calle de nuestro Municipio.
Lic. Juan Francisco Sada Gómez……. Ilustre Jimenence…….. En el olvido
Gracias
Datos recabados del libro Antología biográfica de nuestro primer cronista Don Carlos Villareal Arrambide.

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