Usted tiene…La Última Palabra

25 años

Por:  Ing. Jesús Herrera Rábago

Siempre he dicho que cuando unos hijos no aprenden de los errores de sus padres y los vuelven a cometer, la conclusión es que dejaron perder una generación, pues sería de esperarse que ellos, que son la generación inmediata, no los hubieran repetido. Por eso, más de alguna vez, hemos escuchado la frase atribuida a Napoleón: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”.
Sin embargo, la misma historia nos ha enseñado que no basta conocerla, si no se toman acciones concretas al respecto. Hay quienes saben muy bien, por ejemplo, de toda la situación que vive una familia a causa de un padre alcohólico, y lo tienen consciente y claro, pero desgraciadamente hacen lo mismo.
Estoy seguro que Andrés Manuel López Obrador, conoce muy bien la historia del crimen de Luis Donaldo Colosio, que hace unos días cumplió 25 años de haber sucedido. Él ya andaba en el ambiente político y le tocó conocer más de cerca lo que ahí sucedió.
Por eso se aplaude que ahora busque abrir los expedientes y retomar el caso para conocer la verdad histórica. Cuestión nada fácil por los cinco lustros de tiempo que han pasado desde aquel fatídico acontecimiento.
En ese contexto histórico de 1994, la muerte de un candidato del PRI era equiparable a la muerte de un Presidente de la República, pues era el partido que controlaba absolutamente todo. Por ello ahí no se asesinó a un candidato, ahí se asesinó al siguiente Presidente de México. Tan cierto era esto, que Ernesto Zedillo quien asumió la candidatura, fácilmente llegó a los Pinos.
Es cierto que muchos sostienen y explican con argumentos y pruebas la teoría del asesino solitario, sin embargo, es muy difícil creer que una sola persona lograr tal magnicidio. Las mismas series y películas que se han realizado apuntan a que fue toda una conspiración en la que detrás hubo autores intelectuales.
Sinceramente no creo que se llegue a saber la verdad, porque incluso cualquier otra explicación, inmediatamente se podría negar argumentando que el nuevo Gobierno la está utilizando para atacar a sus enemigos o atacar al mismo PRI.
Por ello, lo central para Andrés Manuel no debería ser el tema de los culpables, sino la cuestión de lo que ahí sucedió y cómo eliminaron a alguien que apenas empezaba a rebelarse contra el sistema. Bastó un discurso y no ser el títere que Salinas y los priistas esperaban, para que lo quitaran del camino y del mapa.
Así las cosas, Andrés Manuel, a mi parecer, visita muchos lugares que fácilmente pueden ser “Lomas Taurinas” donde está en riesgo su vida, y sigue aferrándose a su idea que no le va pasar nada. Lamentablemente lo mismo dijo Luis Donaldo y terminó siendo parte de una triste historia. Ojalá el Presidente entienda que no es cuestión personal, sino la investidura que lleva y los intereses que toca para cuidarse y no seguirse exponiendo a cualquier atentado.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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