Constitución 1917

Por: Dr. José Ascención Tijerina Flores

Este pasado 5 de febrero celebramos el 102 aniversario de la Constitución de 1917, con la que se inició la tercera trasformación de nuestro País. Las tres grandes trasformaciones nos dividieron, fueron muy violentas y concluyeron con la promulgación de las 3 grandes constituciones de 1824, 1857 y 1917 que nos definieron como una República Federal, libre, soberana, laica, representativa, democrática y popular.
Febrero 5 de 1917 se promulga en Querétaro la actual Constitución General de la República Mexicana. La primera de ellas, es promulgada por el Presidente interino Ignacio Comonfort y tenía como objetivo primordial desligar a la iglesia del Estado Mexicano. Sus dos artículos que fueron considerados más relevantes fueron: la Ley de Desamortización de Bienes Eclesiásticos y la Ley Orgánica del Registro Civil.
El resultado práctico fue crear una división entre la población de conservadores y liberales, pues en aquel momento todo el debate político giraba en torno a estas dos corrientes ideológicas. Al término del proceso legislativo, iniciaron con más fuerza la luchas entre las diversas fracciones políticas que le dieron al siglo XIX un tinte dramático, luego que una década anterior se había perdido la guerra contra el invasor Norteamericano y con ella más de la mitad del territorio Mexicano.
La gran diferencia entre estas dos constituciones, es que al promulgarse la segunda (Querétaro- 1917) se abre un proceso de pacificación entre los grupos revolucionarios que ya habían derrotado al usurpador Victoriano Huerta, pero que luchaban entre ellos por el poder, aunque el grupo convocante era el constitucionalista que encabezaba Venustiano Carranza, quien tuvo la habilidad de sentar a discutir el “entramado” de esta Constitución a los ideólogos de la izquierda recalcitrante con los revolucionarios mesurados.
Sin embargo, cuando esta Carta Magna ya estaba en funciones, lambiscones de las diversas fuerzas revolucionarias seguían desatadas generando crímenes políticos a granel, hasta que a la muerte del Presidente electo Álvaro Obregón, el Presidente Plutarco Elías Calles, 12 años después, convoca la unidad política de un partido que sumaría a todos los grupos (PNR) dando estabilidad política al país y comenzando una etapa de creaciones de instituciones, construyendo la infraestructura que más adelante permitiría la existencia del llamado Milagro Mexicano que consolidaría a México como una Nación viable, en fin la Constitución de 1917 tiene aspectos muy buenos, pues abre una reivindicación de las luchas sociales: El artículo tercero otorga a todos los mexicanos una educación obligatoria gratuita y laica con cargo al Estado.
El artículo 27 determina la propiedad de la tierra y establece las bases de una Reforma Agraria. El artículo 115 establece el Municipio libre. El artículo 123 regula la relación entre los trabajadores y los patrones. Y el 130 trata la relación del Gobierno con la Iglesia.
Recordemos hoy el esfuerzo de los Diputados Constituyentes para dotarnos de un documento moderno que después de una larga lista de modificaciones finalmente logran el objetivo que refleja las aspiraciones de todos los mexicanos.
Últimamente nos ofrecen una cuarta trasformación que ojala sea pacífica y conserve las características definitorias que le dieron vida a nuestra Nación, lo contrario sería inamisible y trágico.
Gracias

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