Usted tiene… La Última Palabra

Aureoles

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

El día de ayer, después de 18 días, la sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) levantó el bloqueo a las vías del tren en Michoacán que mantenía cientos de vagones parados, con millones de toneladas de diferentes mercancías que no habían podido llegar a sus destinos.
El tema era grave pues la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), estimaba que las pérdidas eran de 900 millones de dólares, unos 50 millones diarios, además de implicar posibles desabastos en alguna mercancías.
Como en todo pleito, existen diversas partes e intereses que ven el panorama de forma totalmente diferente. Por un lado, quienes se ven afectados, las empresas, lo primero que argumentan es que culpa tienen ellos de pagar los platos rotos por un pleito entre maestros y el Gobierno Estatal.
Lo triste del caso son los intereses políticos que salen inmediatamente, cada quien quiere llevar agua a su molino. Para el Gobernador Aureoles fue una excelente oportunidad de poner en aprietos al Gobierno Federal. Fue clara la forma en que se desentendió del problema, incluso se fue de gira a Europa en plena crisis.
El Gobierno Federal, para destrabar el problema, ofreció 1,100 millones de pesos, sin embargo, al ser un pleito cazado entre el Gobernador y los maestros, estos últimos no cedieron.
Dado el contexto que vivimos con la entrada del Gobierno Federal, todo se puso a modo para que el Gobernador Michoacano se envalentonara y tajantemente se cerrara a que el pago estaba condicionado a que los maestros cesaran en su protesta y fueran a las mesas de trabajo.
Otra carta más a favor del juego de Aureoles, es que las vías férreas son de competencia federal, por lo cual fácilmente se lavó las manos, y era obvio que presionaba al Presidente para el uso de la fuerza, cosa que por ningún motivo le convenía realizar.
Lo de siempre también pasó, unos a otros se echaban la bolita, incluso el Secretario de Comunicaciones y Transportes dijo que el problema no era de su incumbencia, sino un pleito entre el Gobernador y los maestros, lo cual en sentido estricto tiene razón, pero el tema es que estaban afectando el libre tránsito que es tarea de la SCT.
Así las cosas, sin saber a ciencia cierta qué pasó, todo parece indicar que el Gobierno Federal logró negociar de tal manera que desactivó la bomba de tiempo que tenía en sus manos y salió bien librado de esta primera prueba de fuego que se le presentó. Esperemos que los maestros de la CNTE de otros estados no sigan el ejemplo, aunque todo parece indicar que en ellos ya es costumbre.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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