Vamos por el cambio, a donde tope

Por: David López

Los trabajadores petroleros llámese sindicalizados o de confianza, debemos hacer un profundo análisis de conciencia colectiva, estuvimos al borde del abismo de perder nuestra fuente de trabajo, el patrimonio familiar, gracias a nuestro mutismo cómplice, donde dejamos hacer y deshacer a los políticos neoliberales aprobando la reforma energética. La alta dirección de Pemex y los lideres charros sindicales, lejos de defender y representar los intereses de la empresa y los derechos de los trabajadores como era su obligación, hicieron lo que les ordenaban desde el gobierno. Se coludieron con el poder para entregar nuestros recursos energéticos a intereses particulares, nacionales y extranjeros, vendiendo más de la mitad de nuestra principal industria nacional. A costa del hambre y sufrimiento de la gente que se quedó sin empleo, sin importarles nada que, que sus pingües negocios, una vez más traicionaron a las masas de trabajadores. Su meta era cerrar las seis refinerías del país, se jactaban de decir que la refinación no era negocio. Fuimos cobardes al quedarnos de brazos cruzados al no levantar la voz, cuando aprobaron la reforma entreguista, cuando paraban plantas que solo producían por órdenes del gabinete presidencial. Nos quedamos cruzados de brazos por miedo. Pero reaccionamos nos sobrepusimos a la adversidad, nos rebelamos, nos unimos por fin y votamos unidos, por la única opción que nos ofrecía rescatar nuestra industria de la ruina y el desmantelamiento y de las manos de los vende patrias. Este pasado primero de julio quedará escrito en la historia de México como un triunfo nacional. A nosotros los petroleros como un despertar a la lucha por nuestra industria y derechos sindicales porque estamos hartos de tanta corrupción y entreguismo. Ahora vamos de la mano de nuestro presidente electo a rescatar lo que dejaron estas hienas, que se favorecieron sin importarles nada la debacle del país, la ruina de su gente. Ahora la realidad es otra en lo sindical, las reformas a los artículos 107 Y 123 constitucional, en materia de justicia laboral. La elección de dirigentes en las secciones del STPRM, el voto de los trabajadores será personal, libre y secreto. La ley a prometido garantizar el cumplimiento de estos principios y el respeto a los derechos humanos de los trabajadores. Sin duda que los 36 secretarios generales no lo quieren así, porque saben que no les alcanzará el tiempo para salvar el pellejo y saben que es el principio del fin, que el nuevo gobierno no les tolerará sus pillerías, porque ya lo dijo AMLO: “al margen de la ley nada, por encima de la ley nadie”. Hoy como el primero de julio tenemos la responsabilidad del cambio, esta en juego nuestra estabilidad laboral, económica y el futuro de nuestras familias. No permitas que compren tu voto, no permitas que te presionen, no permitas que te amenacen. Es el momento de darle la oportunidad a quien, si tenga ganas de servir, de dar un trato respetuoso, justo y solidario. En este cambio se requiere de nuestras mejores trabajadoras y trabajadores. No será nada fácil sacar nuestra refinería donde la sumieron y a nuestro sindicato de donde lo hundieron. Vamos a apoyar a nuestro presidente electo, a rescatar nuestras refinerías y rescatar nuestros derechos laborales y sindicales que los malos mexicanos nos robaron por tanto tiempo. (HASTA LA PRÓXIMA SDQ)

 

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