El Huracán Gilberto

*Uno de los fenómenos meteorológicos que azotara la región y dejara desagradables e ingratos recuerdos entre nosotros es sin duda el Huracán Gilberto.

Por: Dr. José Ascensión Tijerina Flores

Septiembre 17 de 1988: El Huracán Gilberto flageló a Monterrey y la región, se trata de uno de los cinco ciclones tropicales más mortíferos del siglo XX en el Atlántico. En su momento se le consideró el Huracán de la Centuria al exceder registros meteorológicos conocidos hasta entonces por su tamaño, presión atmosférica, precipitación, energía total y trayectoria.
Rebasó por mucho los valores de la categoría 5 en la escala Saffir-simpson y el grado 8 de máximo de puntos en la escala internacional de Huracanes (EIH).
Inicio su trayecto en las Antillas menores, cruzó el caribe, el golfo de México y en zig zagiante trayectoria, llegando a Monterrey y sus alrededores desde el viernes 16 de septiembre de 1988 dejando más de 300 víctimas mortales y daños por más de 10,000 millones de pesos.
Durante los años 80s. Las invasiones de tierra y flujo de migrantes a Monterrey se acentuaron y el lecho del Río Santa Catarina se convirtió en unos de los sitios preferidos para los asentamientos irregulares, por eso cuando los primeros reportes de la aproximación del Huracán recibidos desde la mañana del 16 de septiembre, se montó un operativo de prevención en áreas de riesgo que incluyó la evacuación de los residentes de las zonas bajas y de los cauces de ríos y arroyos.
El Huracán Gilberto ingresó a Nuevo León por Linares, Montemorelos y Allende estrellándose en la Sierra Madre Oriental en los límites con Coahuila.
La circulación de sus vientos interactuó con la elevación del terreno generando torrenciales precipitaciones la noche del viernes 16 y la madrugada del 17 provocando inundaciones masivas en todo el Estado de Nuevo León. Las 10 pulgs. Recibidas de golpe en las montañas, explican la violenta avenida de los afluentes del Río Santa Catarina que “Bramaba” con crecientes de 4000 metros cúbicos por segundo arrastrando todo a su paso.
Las precipitaciones inhabilitaron las carreteras de Monterrey a Saltillo, a La Laredo, a Monclova, a Reynosa, a Cd. Victoria y la Vía Férrea a México quedó obstruida, la ciudad de Monterrey quedó incomunicada.
Los habitantes de la región (incluida Cadereyta) vimos azorados la fuerza de la corriente arrastrando a su paso lo mismo juegos mecánicos (Empresa Manzo) de feria, hasta autobuses llenos de pasajeros que acudían a sus ocupaciones diarias.
Es de reconocer que sucedió cualquier cantidad de hechos heroicos y/ o trágicos pues sin distingos de clases lo mismo se arriesgaban policías, bomberos o ciudadanos voluntarios para intentar salvar a los que eran arrastrados por la feroz corriente.
El Huracán Gilberto es unas de las grandes pruebas que ha tenido que pasar nuestra región para su supervivencia.
En ese aniversario de la Fundación de Monterrey (396 años) y los festejos patrios no se llevaron a cabo pues la ciudad capital estaba de luto.
Vaya este recuerdo para estar prevenidos y evitar actuar contra la naturaleza, pues el eco de Huracanes sigue latente en estas fechas y tal vez algún día podría repetirse la historia.
Gracias

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