Usted tiene…La Última Palabra

A los más pobres

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Robar siempre será algo malo, pero si a eso le sumamos que se robe a los más pobres, aun siendo la misma cantidad, adquiere más gravedad por el daño que infringe a terceros.
Cualquier acto de corrupción es reprobable porque al final ese dinero dejará de ejercerse en bien de la sociedad, pero cuando el dinero se quita a los programas sociales para los más necesitados, resulta más escandaloso.
A dos meses de terminar el sexenio, nuevamente, Rosario Robles se ve envuelta en otro escándalo de corrupción. Según lo publicado por el Periódico El Norte, hace unos días, durante la gestión de ella, la Auditoría Superior de la Federación, detectó más de 700 millones que fueron desviados en efectivo a 10 domicilios.
A través de triangulaciones de varias empresas y mediante el apoyo de empresas de valores, el dinero fue repartido entre diciembre de 2014 y diciembre de 2017. Por medio de empresas fantasmas, como la denominada Servicios Empresariales Helte, se habría diseñado la ruta del desvío de dinero.
Según se afirma este desvío llegó al colmo del descaro y la bajeza, al robar la identidad de personas, como el caso que mencionan de Dionicio Domínguez, el cual trabaja como repartidor de gas desde hace 40 años y figura como socio y administrador único de Helte.
Tristemente esto en lugar de causar extrañeza en los mexicanos, parece ser lo más normal, pues ya nos sabemos la novela: denuncian, todos gritan, diputados, senadores y partidos exigen, arman comisiones, y al final no pasa nada. Así sucedió con ella misma hace un año cuando se le acusó del desvío en contratos con universidades.
Obvio que podría ser diferente pues tenemos un Congreso con mayoría de Morena y en dos meses y medio tendremos nuevo presidente. Definitivamente esto genera cierta expectativa de haber si el proceso es diferente.
Aunque más de alguno de mis amables lectores dirá: de todas formas aunque la apresarán saldrá libre al final del sexenio, como ha sucedido con varios personajes que son presos al iniciar el sexenio para salir libres e inmaculados al final de él.
Así las cosas, la pregunta es: ¿Será Rosario Robles la Elba Esther Gordillo del sexenio de López Obrador? o ¿ni siquiera a eso llegará? No se pierda el próximo capítulo de esta novela política: “Robar a los más pobres”.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra…

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