Usted tiene… La Última Palabra

Oportunidad de oro

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

“El Rey ha muerto, ¡Viva el Rey!”, era una frase que se usó, particularmente en Francia, para anunciar al pueblo que el soberano había fallecido y para reconocer de inmediato a su sucesor. Aunque suena algo protocolario o ceremonial, la verdad era una forma práctica de agilizar la elección del nuevo monarca y no hubiera problemas en la sucesión. Se dice que el último rey, así proclamado formalmente, fue Carlos X de Francia, que gobernó entre 1824 y 1830.
Aunque parece anticuado, en la actualidad sigue siendo importante asegurar la sucesión, basta ver cómo en Reino Unido ya tienen preparado el plan a seguir en caso de muerte de la reina Isabel II.
Lo mismo sucede, aunque de otro modo, en la sucesión de los gobiernos democráticos, sobre todo cuando hay alternancia en el poder. Es lo que pasa actualmente donde al parecer ya tenemos dos gobiernos federales trabajando: el de Peña Nieto y el de AMLO.
La idea de fondo, obviamente, es que el nuevo gobierno no se espere hasta asumir para iniciar a construir sus proyectos, sino estos meses los tenga preparados para iniciarlos inmediatamente. Esto, de entrada, resulta positivo ya que puede evitar un retraso en muchos programas y proyectos.
Sin embargo, lo novedoso de esta transición es que AMLO tienen todo servido en charola de plata, pues el Congreso, en el que tiene mayoría Morena y sus aliados, toman posesión a partir del 1 de septiembre. A diferencia de otros sexenios donde no había esta facilidad, el Presidente tenía que cabildear todas sus iniciativas, las cuales sabemos por la historia reciente, eran rechazadas, y si bien le iba, las lograba al final del primer año o hasta el segundo.
Ahora no, el gobierno de Andrés Manuel podrá presentar todas sus iniciativas para ser aprobadas lo más pronto posible, pudiendo quedar incluso antes del 1 de diciembre. Aún mejor, el presupuesto para el 2019 llevaría todo lo que propongan pues tienen mayoría simple para lograrlo.
Hay quien ve todo esta situación como un riesgo de volver a la “dictadura perfecta” que ejerció el PRI durante 70 años; en lo personal me parece exagerado pues hoy vivimos una dinámica social muy diferente donde la información fluye y no es posible controlarla.
Así las cosas, López Obrador tiene una oportunidad de oro que esperemos no la desaproveche y no se pierda en temas intrascendentes, y se enfoque a las grandes reformas que nos haga avanzar como país. Por lo pronto, en pleno mes de julio, tendremos que decir otra variante de la frase mencionada al principio: “A rey muerto, rey puesto”. Aunque Peña Nieto estaba muerto desde hace mucho.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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