Usted tiene… La Última Palabra

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Derecho y obligación
Un círculo vicioso es una situación que resulta insoluble al existir dos circunstancias que son a la vez causa y efecto una de la otra y que actúan de manera recíproca, de tal forma que se prolonga hasta que en una de ellas rompa y deje de causar la otra.
Lo complicado de estas situaciones es que se vuelve tan “automático” que las personas no se dan cuenta que está en él, más aún, llegan a concluir que tienen razón y es correcto lo que hacen.
Me parece que el abstencionismo en las elecciones es un claro ejemplo de lo anterior: no voto porque todo sigue igual, no sirve para nada; pero en sentido real las cosas no cambian porque no votan, pues los gobernantes saben que ese 40% aproximadamente que no ejerce su derecho, les permite mantener las cosas igual.
Qué pasaría si el 90% saliera a votar, obvio que no sería tan fácil que se realizara un fraude. Actualmente le basta a un partido manipular de diferentes maneras o comprar el voto de un sector para inclinar la balanza a su favor, esto no sucedería si todos salieran a votar.
Para entender mejor esto, veamos que muchas veces un partido no sólo busca llevar votantes a las casillas, sino que busca por diversas estrategias que la gente no salga a votar. Mientras menos gente salga a votar, más fácil es ganar con los votos seguros que tenga o compre un candidato.
Por ello, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) en el Titulo Segundo, capítulo primera, artículo 4, dice: “Votar en las elecciones constituye un derecho y una obligación que se ejerce para integrar órganos del Estado de elección popular…”. Desgraciadamente no existe, valga la redundancia, una forma de obligarlos a cumplir con esa obligación, simplemente se deja al criterio de cada quien.
Sería fabuloso por ejemplo, que usaran la misma estrategia de hace años cuando la gente no sacaba su credencial de elector, para obligarlos la pusieron como requisito para muchos trámites, fue cuando muchos mexicanos se preocuparon de sacarla. Habría que buscar y pensar la mejor forma de hacerlo para que no solo la tengan, sino que vayan y voten.
Desgraciadamente mientras eso llega, la única manera actualmente es invitar y concientizar a las personas sobre la importancia que tiene el salir a votar. Tengo la esperanza que los jóvenes en este 2018 hagan la diferencia.
Así las cosas, este domingo, amables lectores, los invito a romper este círculo vicioso con la única forma que puede romperse, haciendo algo diferente: saliendo a votar, por ello ahí nos vemos en las urnas.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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