AMLO

Por: David López
Según las encuestas, López Obrador podría ser el próximo Presidente de México. Nos guste o no, estemos de acuerdo con él o no, AMLO es el político más importante de México en la actualidad y quien ha dictado la agenda de un tiempo a la fecha. A pesar de que su popularidad sigue en ascenso y de que las encuestas lo muestran imparable en la carrera presidencial, aún hay un gran sector de la sociedad que no comulga con él, ni con sus ideas, ni con su persona, ni con nada que tenga que ver con “el Peje”. El analista político Hernán Gómez Bruera llamó a esta animadversión hacia el tabasqueño como “pejefobia” o “AMLOfobia”. Para Hernán el miedo infundado e irracional hacia López Obrador obedece a prejuicios y a estigmas sociales. Racismo y discriminación se conjugan en contra de este personaje de origen humilde, que pretende ocupar un espacio de poder reservado para las élites. Hasta ahora, los detractores de AMLO han demostrado que la tesis de Hernán Gómez podría ser cierta. Y es que cuando se descalifica al personaje, los argumentos son los mismos que toda la vida sus adversarios han utilizado para denostarlo. Soberbio, populista, mesiánico, revoltoso, caudillo, loco, mal hablado, ególatra, necio, conservador y políticamente incorrecto, pero hasta ahí, no hay más. Todos adjetivos denotativos y que en gran medida fueron acuñados cuando Felipe Calderón y quienes lo impulsaron, decidieron que se trataba de “Un peligro para México”. Sin embargo, y en los hechos, el tiempo demostró y puso a cada quien en su lugar. La biografía de cada personaje de la vida pública de México y el mundo, los retrata de cuerpo entero, sus historias y legado ahí están, no mienten. La contundencia de los hechos es irrefutable. Por lo tanto, las descalificaciones hacia AMLO no encuentran mayor sustento que en el hecho de la antipatía que provoca, la mala fama y en nuestro clasismo, tan arraigado en México desde los tiempos de la colonia. López Obrador no es “nice”, ni viste de etiqueta. Su manera de hablar tampoco es refinada ni “fresa”. Sus gustos no son “exquisitos” ni tampoco habla inglés ni francés como Anaya. Posgrados en el extranjero como Meade, tampoco tiene. Más bien se trata de un hombre que salió del pueblo y que por ello, lo conoce como la palma de su mano. Sin embargo, a pesar de su “incultura” ha escrito 16 libros cuyas ventas siempre están al alza. Desde sus inicios como servidor público, mostró inclinación por los pobres, por los marginados, por los chontales y campesinos, por los afectados por la industria petrolera. A todos ellos defendió y por ellos hizo marchas y plantones. Este “político incómodo” fue quien denunció a Roberto Madrazo por haber gastado en la campaña estatal de Tabasco del 94, más que Bill Clinton por la Presidencia de Estados Unidos. Este “alborotador” logró que Cuauhtémoc Cárdenas fuera el primer Jefe de Gobierno electo de manera democrática en el D.F. cuando estuvo al frente del PRD. Es este “majadero” el que acumuló una aprobación del 84% de los capitalinos como alcalde de la ciudad, el mayor grado de aceptación de político alguno en la historia de México. Este “mesías tropical” fue quien brindó pensión mensual a los adultos mayores, apoyo a las personas con discapacidad y a las madres solteras, útiles escolares para estudiantes de escasos recursos, ampliación y rehabilitación de viviendas populares, combate a la delincuencia, subsidio a la leche Liconsa, la Universidad del D.F., el segundo piso del Periférico, la rehabilitación del Centro Histórico y la primera línea del Metrobús. Este “peligro para México” fue a quien Vicente Fox trató de quitar del camino mediante el “desafuero”. Muchos aún no le perdonan a este “loco” el plantón en Reforma. Pero claro, era el “maldito” Obrador y había que quemarlo en leña verde. En contrasentido, quedó el legado de Felipe Calderón y sus más de 100 mil muertos y miles de desaparecidos, en una fallida guerra contra el narco que aún llena de luto y dolor a México. Fue tan malo el gobierno de FCH que sólo así se puede entender el regreso del PRI al poder. Todo ello aunado a la sobreexposición mediática y anómala de Peña Nieto, con la televisión comercial a la cabeza, además de la compra de votos y voluntades. El recuento de los daños de esta desastrosa administración, no es un secreto para nadie. Es este “desgraciado”, el “maldito” de Obrador quien encabeza las encuestas en 2018 y que ha prometido que luchará contra la corrupción, bajará los salarios de la alta burocracia, combatirá las causas de la violencia mediante educación y empleo, acabará con los monopolios al crear competencia, bajará la gasolina, quitará los privilegios fiscales para las grandes empresas y las pensiones a ex presidentes, creará un gobierno austero y fomentará los valores y principios morales, Es este “pinche peje” que tanto “caga” a muchos, el que nos enfrenta, el que nos confronta, el que podría hacer la diferencia en este México que necesita con urgencia, otra forma de gobernantes y gobierno.- Tony Aguirre.
(HASTA LA PRÓXIMA SDQ)

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