¡ENOJO IRRACIONAL!

Por: David López

En la inauguración de un hospital del IMSS en Sonora, Enrique Peña Nieto llamó a desterrar lo que algunos llaman irracional enojo social. Palabras más, palabras menos decía así: “yo les pregunto ¿Cómo poder comunicar, como poder compartir con la sociedad estos avances? ¿Cómo hacer posible que se asimilen estos logros y podamos desterrar lo que algunos llaman este irracional enojo social? Como se puede apreciar en las palabras del huésped de Los Pinos ya se dio cuenta que la sociedad esta encabronada con él y con su partido enfermo de corrupción, pero vayamos por partes a buscar las definiciones; Como enojo se denomina el sentimiento desagradable que experimentamos cuando nos sentimos contrariados o atropellados por las palabras, las acciones o las actitudes de otros. La palabra, como tal, se deriva de la palabra “enojar”, que proviene del latín vulgar inodiāre, que significa ‘enfadar’. Irracional. Opuesto a la razón o que va fuera de ella, de lo que no está sometido a las leyes lógicas ni puede reducirse a ellas, pero que puede ser conocido, aunque no lógicamente. Analizando las definiciones el presidente pudo haber dicho simplemente “enojo social” pero su nerviosismo por las encuestas o su ineptitud le agrego lo “irracional”, esto elevo el enojo a ira, rabia, furia, indignación. Y ¿cómo la sociedad no va a externar todos estos sentimientos? Si su gobierno ha sido, el más corrupto e impune de los últimos 30 años y de corruptelas e impunidad podríamos señalar hasta el infinito. Desgraciadamente para usted y su gobierno las transiciones políticas, hoy ofrecen escenarios distintos al 2006 y al 2012. Su partido y gobierno tienen el record de una cantidad histórica de gobernadores encarcelados y prófugos, tipos que fueron poderosos y soberbios que lucraron con la miseria del pueblo. Pero no fue usted, ni sus subalternos, ni los procuradores, fue el empuje de una sociedad cansada, enojada, encabronada, la que tiene en el banquillo de los acusados a los corruptos y otros que señala con índice de fuego. Algunos de ellos ya en la cárcel. La justicia persigue a Rodrigo Medina, Cásar Duarte, Roberto Sandoval, porque el PRI perdió el poder en Nuevo León, Chihuahua y Nayarit. Y encarcelados Javier Duarte, Roberto Borge, Tomas Yarrignton, Eugenio Hernández, Jesús Reyna, Andrés Granier, porque el PRI perdió el poder en Veracruz, Quintana Roo, Tamaulipas, Michoacán y Tabasco. Desde luego, todo eso y más es consecuencia del “enojo irracional” que tanto lo irrita Sr. Peña Nieto. Pero la indignación colectiva no es gratis. Ni nació en maceta. Ni tiene que ver con colores. Ni tiene que ver si los gobernadores son guapos o feos. El “enojo irracional” lo produce una mezcla de corrupción cínica, impunidad, ineficiencia, desatención, indiferencia, traiciones, engaños, inseguridad, violencia y empobrecimiento. Sí. Empobrecimiento. Que no se hable del escandaloso número de pobres mexicanos porque ese tema está vedado en el gobierno, incluyendo a su candidato Meade, debido a que convierte al país en algo impresentable. Tampoco se ha de hablar de que México es uno de los países socialmente más desiguales del mundo. Para ciertos sujetos y en ciertos temas, callar es mentir. La “comunicación” de los “avances” logrados por su gobierno, ordenada por usted, ha de ser una campaña política (electoral) de mentiras porque su gobierno no conoce otro lenguaje. Es natural, por tanto, que el enojo social se vaya a incrementar. Pero hay algo más. En la medida en que usted lleve a cabo su campaña de “comunicación”, la gente le creerá mucho menos. Hay que tomar en cuenta que la falta de credibilidad es uno de los problemas que su gobierno ha heredado a su candidato Meade. Por lo demás, él ya tuvo sus momentos en el gabinete actual y en los dos anteriores, en los que pudo haber demostrado que conoce otra política. José Antonio Meade sabe todo lo anterior. Y sabe más porque conoce al gobierno y es parte de sus tramas y arreglos. Sin embargo, no puede reaccionar, está atado a usted presidente y a sí mismo, es una de las partes del fenómeno conocido como enojo social, aunque algunos le llaman hartazgo y otros, estamos hasta la madre de ustedes.
(HASTA LA PROXIMA SDQ)

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