Usted tiene… La Última Palabra

Toma todo

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

El famoso juego de la pirinola o perinola, uno de los primeros juegos de mesa, que pudo tener su origen en Alemania o con los judíos, ha sido adoptado por los mexicanos desde hace muchísimos años como propio.
Quienes lo jugamos aprendimos, al girar ese pequeño “trompo” hexagonal, lo satisfactorio que resultaba ver, cuando terminado su movimiento circular, el lado con la frase “toma todo” quedaba hacia arriba, sin embargo, también era aceptable ver “toma uno”, “toma dos”. Todo lo contrario sucedía cuando aparecía: “Pon uno”, “Pon dos” o “todos ponen”.
Si lo vemos “simbólicamente” este juego puede reflejar la vida misma de las personas, pues a veces nos toca ganar, a veces perder, o como solemos decir, salir tablas. Sin embargo, aunque existe el deseo válido de ganar y tomar todo, sabemos que no puede ser así, hay una posibilidad mínima que en absolutamente todos los tiros, nos toque dicho premio.
Desgraciadamente encontramos con personas que, la mayoría de veces, abusando de su poder o usando artimañas, las cuales pueden ser legales pero no éticas, siempre quieren “tomar todo”. Quizá es el caso de los dueños de Casinos en Nuevo León, que quieren el “toma todo”, pues pidieron a la Suprema Corte de Justicia eliminar el impuesto del 6 por ciento a las apuestas que se realizan y de un 10 por ciento a los clientes bajo el argumento de que ese derecho ya lo cobra la Federación.
A diferencia de algunas posturas más firme y radicales, las que respeto, y las cuales piensan que los casinos no deben existir, soy de la idea que como en todo, lo malo no son las cosas o los negocios, sino la forma en que se utilizan o consumen. Decir que las bebidas alcohólicas son malas, es relativo, pues siempre tiene que hacer referencia al sujeto que abusa de ellas. Los casinos, sabiendo controlarse, pueden ser un lugar de esparcimiento y diversión, de hecho muchas personas de la tercera edad han encontrado ahí su salida semanal.
Desgraciadamente, existe el otro extremo que es caer en la “ludopatía”, “Adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar”, la cual ha dejado también, a muchos en la pobreza total. Pero hasta en este caso, pagar los impuestos, sería una buena forma de devolver algo de lo que muchos han dejado ahí.
La resolución de la Corte el día de ayer a la controversia que interpusieron los empresarios de esta industria, fue ratificar el impuesto que el Estado de Nuevo León cobra desde 2017, lo cual independientemente de los argumentos legales, tenía un sentido de justicia y bien común, pues este fondo se destina para apoyar que los municipios y el estado cuenten con mejores policías, equipamiento y mejores estrategias.
Así las cosas, habrá que recordar a los dueños de casinos que toda ganancia tiene una “hipoteca social”, es decir algo que regresarle a la sociedad, obvio que habrá que vigilar que esos recursos el Gobierno los aplique correctamente, al pensar así, no les duela tanto cuando paguen el impuesto y tengan que poner todos: los dueños de los casinos, pero también los jugadores.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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