Usted tiene…La Última Palabra

Ni una pluma

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

“Hace un año que yo tuve una ilusión, hace un año que hoy se cumple en este día”, dice la letra que popularizó Antonio Aguilar. Y muy bien queda la frase para este domingo 1 de diciembre que se celebra el primer año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Es innegable que en el fondo los treinta millones de mexicanos que votaron por él, en el albergaban la ilusión de ver un cambio, quizá algunos no estaban del todo convencidos por la persona y ejercieron su voto a favor de él, por coraje o hartazgo contra los otros partidos, pero en última instancia llevaba la manifestación de un cambio.
A un año, es difícil realizar una evaluación del Gobierno en turno, pues solo representa un dieciséis por ciento del tiempo que durará la administración, y obvio que el primer año es de acomodo, de planeación y sentar las bases para los restantes cinco.
Aun así, es obvio que las evaluaciones se harán, y el resultado que presenten dependerá de los criterios que usen para hacerla. Por lo tanto habrá opiniones de “todos colores y de todos sabores”, desde las que van de un extremo positivo y triunfalista, hasta los que van al dramatismo de presentar una visión fatalista.
Quizá un parámetro que nos pueda orientar sobre si la población está desilusionada o aprueba la manera de gobernar de este Gobierno, sean las diversas encuestas del nivel de aprobación. En este sentido hay muchas y de diversas empresas o medios de comunicación, y no todas coinciden en los números quizá por las diversas metodologías usadas o incluso, por la posible manipulación que se pudiera dar.
Para darnos una idea de los resultados de estas encuestas, Consulta Mitosky le da una aprobación del 57.4 por ciento; el Financiero con un 68%; el Universal con un 58% y México Elije con un 52. Sin embargo, el foco de análisis no está en el número, sino en la tendencia.
En este sentido la noticia es que la tendencia que muestran las diversas encuestas es que la caída no ha sido tan significativa o dramática, a pesar de todas las crisis que enfrentó: el desabasto de gasolina, los 135 muertos por la explosión en una toma clandestina en un ducto en Tlahuelilpan, Hgo, la renuncia del Secretario de Hacienda, el tema de poner orden en la compra de medicamentos, la captura fallida del “Chapito” o la masacre de los LeBarón; el saldo final no es una baja drástica, como lo indica Consulta Mitosky, al pasar de un 63% de aprobación a un 59%.
Viendo así los números, como solemos decir, le salió barato, es decir, se esperaría un bajón más fuerte. Varias explicaciones se pueden dar a este fenómeno, pero dentro de todas las respuestas, quizá una muy lógica es que la gente sigue confiando en él.
La respuesta que en lo personal encuentro, es que la gente ha percibido un cambio en la forma de gobernar de parte del Presidente, algo nunca antes visto, formas tradicionales que a los mexicanos nos habían hartado. Es cierto que estas formas no bastan, pero sí son importantes para que la gente siga confiando, y más cierto es que ahora tendrá que acelerar en temas fundamentales como la economía para recuperar terreno.
Así las cosas, usando la frase de “Tin Tan” que dijo el presidente en su toma de posesión, habrá que decir que en este primer año a este “ganso” no le quitaron ni una pluma, habrá que esperar que no se canse y siga con buen paso.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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