Mujeres jimenenses que dejaron huella

Entregan reconocimientos para Loreley, Olga Lidia Mier y Olga Lidia Pérez por su aporte a Cadereyta.

Miguel Oscar Pérez
CADEREYTA JIMÉNEZ, N.L.-
Tres mujeres destacadas de Cadereyta, fueron homenajeadas la noche del martes dos de diciembre, en el Museo de Historia Mexicana del Paseo Santa Lucía de la ciudad de Monterrey.
La noche se vistió de gala, de historia, de poesía y de logros en el evento “Nuevoleonesas que dejan Huella”, realizado por Café Con Historia, con el fin de reconocer a tres mujeres que ganaron un lugar en la historia jimenense.
Emma Deyanira Montemayor Garza, La Condesa Mont, fue la encargada de presentar la reseña de cada una de las mujeres, que por su actividad en la literatura, educación y en las artes, recibieron un reconocimiento de parte de la Asociación de Cronistas José P. Saldaña.
La reconocida genealogista e historiadora Emma Montemayor dio una presentación de cada una de las mujeres, iniciando con María Luisa Garza, reconocida escritora, poetisa y cronista, mejor conocida como Loreley.
Fue muy basto el campo de acción de Loreley, no sólo en México sino hasta en Estados Unidos, donde probó su capacidad en las letras y en los periódicos de San Antonio, Texas.
Conocida por Gabriela Mistral, la sensible escritora fue una rebelde en las letras en aquellos tiempos en que a la mujer no se le dejaba participar ni destacar, sin embargo la cultura y capacidad de Loreley, rompió los paradigmas de su época.
Madre del escultor Federico Cantú, se ganó que varios planteles educativos lleven su nombre, así como la calle adjunta a la parroquia de San Juan Bautista.
La profesora Gabriela Rodríguez, declamó a los presentes una poesía de Loreley, de fina expresión y de exquisita estructura poética, que arrancó los aplausos de los presentes en el auditorio del Museo de Historia Mexicana.
Luego la Condesa Mont, presentó la reseña de Olga Lidia Mier, escritora y poetisa, nacida en Guadalupe, Nuevo León, pero avecindada en Cadereyta desde los cinco años de edad, y ganadora de varios premios internacionales, además de ser conferencista en México y en el extranjero.
De nueva cuenta, la maestra Gabriela Rodríguez, fue la encargada de declamar una poesía, ahora de la autoría de Olga Lidia Mier, que fue desgranada para el disfrute de historiadores y público en general.
La tercera homenajeada fue la multifacética Olga Lidia Pérez Silva, quien fue reconocido su talento en el área de la enseñanza, en su labor empresarial y por el físico-constructivismo que le ha valido grandes premios y destacados triunfos.
La imponente maestra de lengua inglesa, abrió las puertas de su propia escuela y además es couch de liderazgo, y brilla en el área del constructivismo por su elevada estatura y cuerpo que muestra los resultados de una intensa disciplina.
Cada una de ellas recibió su reconocimiento y el recibido post mortem de Loreley, fue entregado a César Cantú García, sobrino-nieto de la jimenense, quien lo donó para la casa de la cultura de su amado Cadereyta.

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