L’ AMOUR

Por: David López
Supuestamente febrero es el mes del amor y la amistad y para darle gusto a dos o tres de mis asiduas lectoras hablaremos del amor (hoy dejaremos descansar a los políticos), aunque yo les digo que en ese tema me falta aprender mucho. Me preguntan que para mí cuál sería el mayor gesto de amor de una persona hacia otra. A través de la historia de la humanidad ha habido muchos gestos heroicos por amor, sin embargo hay una historia que me gusta mucho que incluso José José canta una canción relacionada al tema. Esta es la historia que leí hace muchos años y que luego vi en el cine; Una de las más conocidas escenas del encuentro entre cine y poesía está signada por la obra poética y literaria del poeta romántico Cyrano de Bergerac, personaje que fue inmortalizado por primera vez en la pieza teatral de Edmond Rostand (1897) y ha conseguido perpetuarse en la memoria en gran parte por las adaptaciones cinematográficas de la pieza, primero en la versión inglesa de 1950 con José Ferrer como protagonista, y más recientemente en la película de Jean Paul Rappeneau (1990) con Gérard Depardieu como Cyrano.
La obra de Rostand se basa en la pasión sin esperanza del poeta por su bella prima Roxana de la que se aleja avergonzado por su apariencia física (tenía una nariz muy prominente) para apoyar en cambio la atracción de Roxana por el joven cadete Cristian. Un curioso pacto entre Cyrano y Cristian rinde el corazón de Roxana. Mientras el apuesto Cristian se presenta ante la joven, Cyrano es quien, en nombre del cadete, escribe las cartas de amor más apasionadas a Roxana desde el campo de batalla. Muerto Cristian en la guerra, Roxana se interna en un convento por más de 15 años y tan sólo el día de la muerte de Cyrano descubre el nombre del poeta del que en verdad se enamoró. El texto de Rostand revela el valor caballeresco y el espíritu indiscutiblemente romántico de Cyrano. E aquí la letra del príncipe de la canción. Esta buena escúchenla.

Hoy te vas a encontrar/Nuevamente con él/Lo sé porque es amigo/Y ha buscado mi abrigo
Para hablarme de ti. /Que ironía pensar/Que al hablar de su amor/Me convertí en testigo
Y tal vez en cupido/Del amor de los dos/. Lo ayudé a conquistar/Lo que no conquisté,
Y fueron mis palabras/que en su boca llegaban/donde nunca llegué/. Y hoy te vas a encontrar/nuevamente con él/y sé que irá a decirte/que me ha visto muy triste/y no sabe porque/Y yo Cyrano por cobarde en el amor/me pierdo en el camino del dolor/me muero en estas ganas de tenerte/y yo, Cyrano en sufrimiento te amaré/viviendo y ocultando mi querer/muriendo sin sabértelo decir.
(HASTA LA PRÓXIMA SDQ)

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