No te aferres

Por: David López
Hoy compartiré con vosotros, un fragmento de despertar a la libertad se los recomiendo es un buen libro: “Cuando nos apegamos a una persona o a una cosa, sea material o convencional nos asalta la obsesión de retener y evitar a toda costa perder aquello a lo que nos apegamos para sentirnos felices y seguros. La realidad, si la vemos bien despiertos nos demuestra todo lo contrario. A propósito de esto, Tony de Melo narraba el cuento de los siete tarros de oro.
“Al pasar un barbero bajo un árbol embrujado oyó una voz que le decía ¿Te gustaría tener los siete tarros de oro? El barbero miro en torno suyo y no vio a nadie, pero su codicia se había despertado y respondió anhelante, si me gustaría mucho, entonces vete a tu casa enseguida, y allí los encontraras. El barbero fue corriendo a su casa y en efecto allí estaban los siete tarros todos llenos de oro, excepto uno que solo estaba medio lleno, entonces el barbero no pudo soportar la idea de que un tarro no estuviera lleno del todo, sintió un violento deseo de llenarlo de lo contrario no sería feliz. Fundió todas las joyas de la familia y monedas de oro y las echo en el tarro, pero este seguía igual que antes, medio lleno, aquello lo exaspero y se puso a ahorrar y economizar como un loco, hasta el punto de hacer pasar hambre a su familia, pero todo era inútil por mas oro que introdujera en el tarro, este seguía estando medio lleno. De modo que un día pidió al rey que le aumentara su sueldo, el sueldo le fue doblado y el reanudo su lucha por llenar el tarro incluso llego a mendigar y el tarro engullía cada moneda de oro que en el se introducía pero seguía estando obstinadamente a medio llenar.
El rey cayó en la cuenta del miserable y famélico aspecto del barbero y le pregunto ¿que es lo que te ocurre? Cuando tu sueldo era menor parecías feliz y satisfecho y ahora que te ha sido doblado el sueldo, estas destrozado y abatido, ¿No será que tienes en tu poder los siete tarros de oro? El barbero quedo estupefacto ¿Quién os lo ha contado majestad pregunto?, el rey se rio y le dijo es obvio que tienes los síntomas de la persona a quien el fantasma a ofrecido los siete tarros una vez me los ofreció a mi y yo le pregunto si el oro podía ser gastado o si era únicamente para ser atesorado y el se esfumo sin decir una palabra, aquel oro no podía ser gastado lo único que ocasiona es el demente impulso de amontonar cada vez mas. Anda ve y devuélveselo al fantasma ahora mismo y volverás a ser feliz”.
En este cuento queda retratada la comedia en que convertimos nuestra existencia al entregarnos a algo que consideramos nuestra tabla de salvación, cuando en realidad es nuestra ruina, los apegos son el fruto de una visión deformada de la vida, y cuando esta visión entra en conflicto de la vida misma, nos hundimos en el negro pozo del sufrimiento.
“La raíz del sufrimiento es el apego a las cosas o a las personas, soltad las amarras y encontrareis la paz”
HASTA LA PROXIMA SDQ.

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