Usted tiene…La Última Palabra

El PAN

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Famosa se hizo en el ámbito del futbol la famosa frase del narrador de deportes, “El Perro Bermúdez”, que ante una jugada en la que era inminente el gol, se terminaba fallándo. En tono lastimero gritaba: “¡Era suya, la tenía y la dejó ir!”.

No creo exagerar al pensar que el PAN tuvo la gran oportunidad de ganar las elecciones de este año a la Presidencia de la República. Recordemos que Margarita Zavala cuando aspiraba a ser candidata de este instituto político iba arriba en las encuestas, o la gran oportunidad que tuvo de colocar un candidato ciudadano ajeno al partido, que pudo haber dado mucho más pelea que Anaya.

El PRI estaba muerto desde un principio, el único que podía enfrentar al PEJE era el PAN, pero pudo más la soberbia del Presidente del Partido que se “emberrinchó” y haciendo uso de todo su poder se agenció, a costa de todo, la candidatura. El resultado ya lo conocemos.

El problema mayor es que la división que se dio en lo interno lo debilitó muchísimo y hoy enfrenta una terrible crisis, pues aunque obtuvo el segundo lugar, no tendrá margen de operación pues se ha quedado solo.

Y toda esta situación tiene como raíz el hecho de que no han avanzado en el tema crucial de cómo elegir a sus candidatos. Siempre los han escogido las cúpulas, pero éstas se han convertido en auténticas tribus de poder, donde se olvidaron de uno de los principios que sus fundadores pusieron como pilar: “el bien común”.

Al final, no pueden pensar en quién podría ser el mejor candidato, en quien puede traer más beneficio al partido, sino tristemente, piensan en sus propios intereses. Obvio que sería muy duro decir que todo el problema fue Anaya, pues al fin de cuentas son todas las cúpulas de los estados que siguen el mismo sistema impositivo al poner a sus candidatos.

Lo mismo que criticaron durante tanto tiempo al PRI, fue lo mismo que terminaron haciendo, basta ver por ejemplo, los padrones controlados y totalmente manipulados por las dirigencias, lo que les permite hacer y deshacer a su antojo. Y como un botón de muestra, ahí está la dirigencia en nuestro Estado.

Así las cosas, para los panistas ya ni llorar es bueno, pues en el propio “pecado llevaron la penitencia”. Aunque todavía queda una tablita de salvación: ciudadanizarse, es decir devolverles el poder a esos diez millones de votantes que los apoyaron el pasado 01 de julio.

Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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