Recibirá profesor de Hda. El Mezcal galardón nacional ABC 2018

Monterrey, México (03 septiembre 2018).- Entre los 8 profesores que hoy recibirán el Premio ABC en la Ciudad de México por ser un ejemplo para el País, está uno que en los últimos años ha transformado radicalmente una pequeña escuela rural de Nuevo León.
Originario de General Terán, el profesor Eduardo Garza Cortez ha trabajado por mejorar las condiciones de la primaria Aquiles Serdán, en la comunidad de Hacienda El Mezcal, en Cadereyta, donde estudian 50 alumnos.
También ha logrado que la comunidad, integrada por padres de familia dedicados a la albañilería, al hogar y a cuidar fincas campestres en la zona, se sientan orgullosos de la escuela en la que estudian sus hijos, algunos de ellos migrantes indígenas.
El orgullo aumentó cuando a la comunidad llegó la noticia de que la organización Mexicanos Primero eligió al profesor Garza Cortez para recibir el galardón hoy en el Alcázar del Castillo de Chapultepec.
“Creemos que nuestra principal función como escuela es que el entorno escolar sea propicio para que el niño pueda desarrollar su derecho a aprender, que es la mayor prioridad de toda escuela”, comenta el docente.
Bajo su responsabilidad está el trabajo de la escuela y de sus dos compañeras maestras, con quienes, señala, comparte el liderazgo. Le han sido asignadas las funciones de director, aunque no tiene el cargo oficialmente.
“A las escuelas rurales multigrado, hasta ahorita, se nos ha negado el derecho de presentar (un examen de oposición) para quedarnos con la clave de directivo”, apunta el profesor de 39 años de edad.
“No tenemos ese beneficio aún, sin embargo desearíamos que se nos brindara, porque hacemos una doble función como maestros de grupo y hacerse cargo de una institución no es nada sencillo”.
En este contexto, el profesor con certificación en liderazgo educativo por el Tec de Monterrey y otro en línea por la Cambridge University se propuso sacar a su escuela adelante desde que llegó hace siete años.
“Está súper bonita la escuela. Yo estudié aquí, ahorita estamos en el paraíso”, dice Andrea Serrato, una madre de familia.
Graduado de la Normal Serafín Peña, en Montemorelos, Garza Cortez había trabajado por varios años en la zona urbana cuando decidió que era momento de tener experiencia en la zona rural.
“Sentía que me faltaba el ser maestro rural y pedí mi cambio para acá”, cuenta a EL NORTE el profesor, cuyo escritorio está justo en medio del mismo salón en donde imparte clases a los 10 niños de quinto y sexto grado.
De ser una edificio con infraestructura precaria, hoy los tres salones están climatizados, uno de ellos con una computadora por cada estudiante; hay además una cocina, cancha techada y una biblioteca, también climatizada, que acaban de inaugurar al iniciar el ciclo escolar.
Ha echado mano de todos los programas estatales y federales a su alcance y que ofrezcan recursos para las escuelas. También ha creado redes con universidades como el Tec y la UDEM, empresas y colegios, que le han donado mobiliario.

Al retirar el año pasado el Gobierno el apoyo para Escuelas de Tiempo Completo que a este plantel le corresponde por ser un plantel de Jornada Ampliada, pues su horario es de 7:40 a 14:30 horas, los papás decidieron unirse para apoyar.

“Se logró que el 100 por ciento de los padres de familia, a pesar de tener condiciones económicas un tanto recortadas, hicieran el gran esfuerzo de realizar la aportación y así se logró mantener la institución”, recuerda.

Los otros profesores ganadores del galardón que hoy se entrega en la Ciudad de México son de Veracruz, Estado de México, Querétaro, Yucatán, y Tamaulipas.

Ellos recibirán una escultura, una beca para un diplomado en línea sobre liderazgo y calidad de competencias directivas y docentes; una computadora personal, una biblioteca educativa, y una estancia para estudios en el extranjero.

“En esta escuela se trabaja con lo que hay, es decir, no se les piden materiales a los alumnos para los trabajos diarios”, señala un comunicado de Mexicanos Primero sobre la escuela que dirige el profesor Garza Cortez.

“Se respetan las costumbres y tradiciones de los alumnos de educación indígena y se impulsa a los mejores estudiantes a ser monitores de aquellos que tienen un rezago educativo. Los resultados son evidentes y se demuestran al obtener el título de Escuela Tutora en la región”.

Las metas son muchas todavía, indica el docente. Para este año se han propuesto lograr la conectividad. Aunque hay computadoras y conexión en la zona, todavía no cuentan con los recursos para el contrato y los pagos mensuales.

Al momento, los profesores comparten la conexión a través de sus celulares o, en sus casas, bajan los materiales educativos para llevarlos en USB a los salones de clases, cuenta Garza Cortez.

También están iniciando nuevos clubes para sus estudiantes, entre ellos de cocina nutritiva, de inglés, y de ajedrez, estos últimos a cargo del mismo profesor.

“No es solamente que los niños conozcan la forma de jugar ajedrez”, explica el docente.

“Sino que es tratar de que el alumno reflexione qué opciones tiene para tomar decisiones y que eso lo enfoque también en su vida social y personal, aquí dentro de la escuela y en su entorno familiar”.

Fuente: El Norte.

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