Comité de Lucha

Por: David López
Hace algunos días con doce de mis compañeros asistimos a una reunión de trabajo en el sur de Tamaulipas. Presidida por nuestra candidata a la secretaría general del CEN del STPRM, propuesta por el Movimiento Nacional de Transformación Petrolera (MNTP), compañera María de Lourdes Díaz Cruz, a quien cariñosamente le llamamos Lula.
Me dio mucho gusto y a la vez satisfacción ver que entre los asistentes que eran un poco más de 250 personas, la gran mayoría éramos de la generación de los, BABY BOOMERS, Hijos de los tradicionalistas más veteranos, nacidos entre 1946 y 1964, se nos llama así debido a la explosión de la natalidad que hubo en estos años. Somos una generación marcada más que nada por las revoluciones sociales. Somos una generación que vivió la lucha por el voto de la mujer, fuimos testigos de movimientos en contra del racismo, y a nivel laboral tuvimos y valoramos la estabilidad, cumplíamos horarios y marcábamos tarjeta, nos jubilaron en la única empresa en la cual iniciamos labores, y bajo esta traza es que educamos a nuestros hijos, el trabajo duro, heredado de nuestros padres, porque es lo que les dará el pan de cada día, y la lucha social lo que los llevará a un mundo mejor, más justo, y (no menor) con control de natalidad (gracias a la píldora) que coloca a la mujer en un nuevo lugar, dando lugar a la revolución sexual bajo la cual nace la Generación X. la nuestra es una generación que busca la paz y la libertad, y por ellas lucha y se moviliza.
Entre los asistentes alcancé a distinguir algunos de la generación X e Y. mi razonamiento me dijo que hay esperanza de sacar a la mayoría de ellos del confort, de que si los Jubilados seguimos haciendo conciencia con ellos despertarán y se rebelarán contra sus líderes opresores. Porque lo que vivimos hacia el interior del STPRM es una dictadura perfecta y el gobierno hasta hoy. Ha sido cómplice y no ha hecho nada por la democracia, la reivindicación y significación de los derechos de los trabajadores petroleros de México. Y me pregunto ¿Dónde está ese espíritu bronco de nuestra raza de bronce? Muchos petroleros activos prefieren voltear la vista a un costado aunque eso les cueste vergüenza e indignidad, están hechos a imagen y semejanza de la actual dirigencia sindical, creen que con checar tarjeta y cumplir con 8 horas de presencia en el trabajo lo es todo o los más afortunados que cobran una comisión sindical, para padrotear o agarrar buenas borracheras, tipos conformistas que no ven más allá de su entorno y que no se dan cuenta que el futuro de nuestra empresa que es de todos los mexicanos, están en nuestras manos y sobre todo el futuro de nuestro sindicato. El charrismo en el STPRM se ha convertido en una estructura corporativa del Estado lesiva al interés nacional. ¡Destruyeron los Estatutos del Sindicato!, ¡Entregaron a la empresa y el gobierno el Contrato Colectivo de Trabajo!, ¡Han entregado la Industria Petrolera de México al capital privado!, ¡Están comprometiendo seriamente la soberanía de la Nación! y ¡Han traicionado a los trabajadores! ¡Democracia Sindical! y ¡Política Energética Nacionalista! son dos de nuestras banderas de lucha. Al igual que en otras ocasiones, recorreremos el país para incitar la solidaridad de los petroleros. A todos ellos los saludamos fraternalmente y los llamamos a tomar en sus manos el destino de su organización sindical. ¡Fuera Charros del Sindicato Petrolero!
Hasta la victoria siempre.

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