La invasión Norteamericana de 1846

Por: Dr. José Ascención Tijerina Flores

Sabía usted que: Un 21 de julio pero de 1846 las tropas de Mariano Arista se unen en Linares N.L. a las de Tomas Mejía y se trasladan a Monterrey a defender la plaza que pretendía el invasor Norteamericano.

Esta fuerza unida integrada por soldados voluntarios de pueblos cercanos entre ellos una ventena de Cadereyta (que será motivo de otro artículo) daba la impresión de que el encuentro inminente contra los gringos podía ser ganado por los mexicanos, dado el número de integrantes de los ejércitos nacionales.
El paso por la región de las tropas gringas era obligado, pues para continuar su marcha rumbo a la ciudad de México era inevitable pisar tierras regias, sin embargo, en nuestro país sucedían en aquellos tiempos muchas cosas que cambiaban el rumbo de la historia, como que unas semana después el 28 de julio Nicolás Bravo asumía la Presidencia interina de México, pues el dos de julio anterior el gobierno mexicano apenas había reconocido el estado de guerra con los Estados Unidos y autorizada la ampliación de los efectivos del ejército y la realización de los gastos necesarios para la defensa del país estaban en completo desorden.
En cambio para el 7 de julio los invasores a través del cónsul Norteamericano Thomas O. Larquin y el comodoro John Sloat ya habían declarado hasta ese momento la Anexión de California a los Estados Unidos habiendo izado la bandera de las barras y las estrellas en el edificio de la aduana de Monterey, California.
A un mes de esto, el 8 de agosto, el ejército invasor ya tenía ocupadas a Reynosa, Mier y Camargo estableciendo su cuartel general en ese punto. Por lo tanto, tanto cambio obligó a que nuestra ciudad quedara solo bajo la protección del General Pedro Ampudia y el ejército del norte, aunque el 9 de septiembre recibe refuerzos del General Simeón Ramírez que había partido de la ciudad de México el 27 de julio anterior con tropas que decían no obedecer órdenes que no fueran del General Tomás Mejía, creando así más descontrol entre los defensores de la ciudad de Monterrey y sus alrededores.
El 14 de septiembre, fue el colmo, llegó el General Santa Anna a la ciudad de México ordenando tres días de iluminación al Palacio Nacional con motivo de la Independencia de México desde 1821.
Ese mismo día el comandante gringo Samuel Francis Dupont ocupaba la paz, Baja California, Eliza, Victoria, Adelaida y a la Balandra San José.
Ya para el 18 de septiembre las tropas invasoras estaban frente a Monterrey reconociendo la zona donde se llevaría a cabo la tristemente recordada batalla de Monterrey de 1846.
Luego de breve estancia en Monterrey, el ejército gringo avanzó hacia Saltillo rumbo al interior y en un lugar llamado la Angostura se llevó acabo la cruenta lucha que sorpresivamente lograría el Ejército Norteamericano, aún que prácticamente estaban derrotados.
Reanudó su marcha el invasor hacia el centro de país hacia un sitio llamado el puente Calderón en las afueras de la capital y tras varias luchas finalmente llegaron al Castillo de Chapultepec. Ahí se llevó a cabo la toma del castillo con la derrota y muerte de cerca de 100 cadetes (La historia solo reconoce a 7 de ellos) para permanecer tomada la capital por casi tres años culminando esta lucha con la cesión de poco más de la mitad del territorio mexicano a los estados unidos de Norteamerica.
Fue así como se dio término a aquella incómoda situación, sin embargo, aún persiste la invasión de aquel país que cada día nos hace perder nuestra identidad como mexicanos, sus costumbres y sus tradiciones.
No lo cree así estimado lector?
Gracias

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