Usted tiene…La Última Palabra

Margarita

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Cuando alguien ve algo fácil y se avienta sin medir las consecuencias solemos decir: “Se le hizo poco el mar para un buche”. Algo parecido le sucedió a Margarita Zavala que se envalentonó y se fue por la vía independiente cuando le cerraron las puertas en el PAN.
No creo que no supiera lo complicado que sería, por eso ahora que se queja de la inequidad pues no resulta lógico creerle. De antemano sabía que no iba a tener dinero, que le iban a dar unos cuantos spots, que iba a luchar contra todo el sistema. Por lo mismo, no resulta creíble cuando denuncia que no hay inclusión para los candidatos independientes.
La verdad no resulta creíble su argumento de que se retira de la contienda por un principio de congruencia, de honestidad política. Si eso fuera cierto terminaría la contienda independientemente del resultado que llegara a obtener, eso sería, a mi parecer, tener congruencia y honestidad.
Por ello es muy difícil no pensar en que otra vez son los arreglos de la cúpula lo que está detrás de esta fallida campaña de Margarita. Todo parece indicar que la idea original era quitarle votos a Ricardo Anaya, de tal forma que Meade pudiera tener el camino fácil, ahora que renuncia, es fácil concluir que el sistema PRI-PAN la quita para darle votos al panista, una vez que el candidato tricolor está desahuciado.
Sinceramente no creo que esta renuncia tenga un impacto en las tendencias electorales, de hecho Zavala iba en caída libre y sus puntos no cambian el tablero electoral. Si tuviera más de dos dígitos podría pensarse en un movimiento, pero con los 4 que llevaba y a la baja, su renuncia no significa mucho.
Muchos, a los que les interesa que no llegue López Obrador, la han felicitado pues ven en ella un ejercicio de responsabilidad al sumarse al voto útil contra López Obrador. Sinceramente por más que quieran aparecer su salida como digna, y casi canonizar, para mí es un acto de irresponsabilidad.
El otro tema es que mancha la imagen de la mujer, la suspicacia nos hace pensar que detrás de ella todo lo maneja Felipe Calderón y no ella. Tanto que nos quejamos del machismo para que ahora veamos a una candidata que no puede desligarse de su marido. O peor aún, puede dar la impresión de una niña chiflada que al no lograr lo que quiere hace su berrinche y se va.
Así las cosas, como dicen los clásicos memes que no pueden fallar: “Primer acto: quiso ser diputada, No pudo; segundo acto; quiso ser presidente de partido: no pudo; tercer acto; quiso ser candidata del Pan y no pudo. ¿Cómo se llamó la obra? ¡Lástima, Margarita!
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *