Usted tiene…La Última Palabra

Por: Ing. Jesús Herrera Rábago

Mal Parado
Cuando la mamá toma una decisión con respecto a uno de los hijos, por ejemplo, pone un castigo o niega un permiso, y la pareja, por no estar de acuerdo, lo defiende y le quita el castigo o le da el permiso; es obvio, que le resta autoridad y muy fácilmente el hijo la desafiará o la tratará de injusta.
Pensemos en otro caso donde la comisión de árbitros de futbol determina que uno de ellos se equivocó en un partido y afectó gravemente al equipo perdedor. Lo ideal sería que anularan el partido, pero imagínese el problema que habría. Imagínese si ese árbitro fuera el único y tuviera que seguir “pitando” los demás partidos. Obvio que todo mundo lo descalificaría y, muy seguramente, lo atacarían y desafiarían; le pierden el respeto.
Con las debidas proporciones, algo parecido le va pasar al INE, pues el TRIFE anuló su decisión de no permitir la candidatura al “Bronco”. Lo ideal sería que entrara otro árbitro, pero en este caso, no se puede. Por lo mismo, queda muy mal parado ante un proceso electoral de por sí complicado y con gran duda sobre la objetividad del Instituto.
Al igual que en el caso de la mamá o del árbitro, todo mundo lo va desacreditar o desafiar. Con qué autoridad va poder tomar decisiones, si ya el Tribunal dijo que actúan mal. En palabras coloquiales: “lo deja muy mal parado” y con muy poca credibilidad.
No voy a defender a los candidatos independientes, pero desde que inició el proceso se los advertí, en este mismo espacio, la problemática que representaba la aplicación. Era poco transparente y no había certeza o transparencia al tomar la decisión de rechazar un apoyo.
Yo mismo hice la prueba, a petición de un amigo, recabé alrededor de 20 firmas que me sirvieron para conocer la famosa aplicación. Al poco tiempo, me llama esta persona y me dice que aparecen rechazadas cinco, ¡por ser falsas! Mi respuesta inmediata fue que me dijera los nombres y yo iba a pedírselas otra vez. La respuesta fue que el INE no informaba a los auxiliares el nombre, simplemente cuántas tenían inconsistencia.
Si así lo hicieron con el millón doscientos que le quitaron, pues es obvio que existe muchísimas dudas sobre la objetividad del Instituto. Más aún, si no da la oportunidad de revisarlas a detalle, pues no hay certeza jurídica de que esté haciendo bien su trabajo.
Además, el otro problema grave, es que cualquier persona podía solicitar un ID de auxiliar para meter firmas. Era muy fácil que, alguien con dolo e intención de dañar, metiera credenciales falsas o fotocopias. La aplicación debió haber previsto cómo evitar cualquiera de estas situaciones pero no lo hizo.
Así las cosas, lo ideal sería cambiar de árbitro, pero como no es posible pues entramos a un proceso electoral con un árbitro desacreditado y con baja credibilidad. No me quiero imaginar si alguno de los candidatos ganan por muy poco margen, muy fácilmente se va desatar el tigre, pero tristemente es el INE el que lo provocó.
Esta es mi opinión, usted tiene La Última Palabra.

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